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¿Quieres no volver a perder una bola de golf?.
15 de Octubre de 2003 -
Una empresa ha desarrollado un sistema que permite a los golfistas localizar bolas de golf en cuestión de segundos. La bola es conforme con las Reglas del golf y dentro de ella hay un elemento de radiofrecuencia y el jugador lleva una unidad compacta de localización.
El sistema ayudaría a que se jugara más rápido y permitiría mejorar las tarjetas de los jugadores.
Los creadores del invento quieren venderle la patente de utilización a todos los fabricantes de bolas de forma que puedan producir sus modelos normales y los mismos modelos con radiofrecuencia.
Se trata de incluir un reflector de radiofrecuencia dentro de la bola en el proceso de producción de forma que la bola resultante es exactamente igual que las bolas que no lo incluyen tanto en apariencia, peso, distancia, velocidad inicial y simetría.
Casi todos hemos perdido más tiempo del que nos habría gustado intentando encontrar una bola que deberíamos ser capaces de localizar fácilmente. Además, la pérdida de una bola implica golpes de penalización. Si Tiger perdió la bola en su primer golpe del Open Británico del 2003 a pesar de los caddies de calle, las cámaras de televisión y miles de espectadores, nadie pone en duda que resulta un tanto injusto no poder tener una ayuda en la localización de una bola.
Sin embargo la USGA ha decidido que el equipo se debe regular de la misma manera que los dispositivos de medición de distancia y por lo tanto se podría usar sin restricción si no se está participando en un torneo, y en las competiciones amateurs el club debería decidir si permite o no su uso. Siempre estará prohibido en los torneos profesionales.
El funcionamiento del aparato es el siguiente: cuando el jugador no encuentra su bola, coge la unidad de mano y apunta hacia donde debería estar su bola mientras anda en esa dirección moviendo su mano a derecha e izquierda. Mientras mantenga pulsado un botón, la unidad emite una señal que es reflejada por la bola. La unidad recoge esa señal reflejada por la bola (con lo que la bola no tiene consumo y por tanto no necesita baterías) y emite un tono que indica distancia y otro que indica dirección. De esta forma el jugador anda rápidamente hacia su bola evitando que él y su compañero de partida, que normalmente le ayuda a buscar la bola y luego debe caminar hacia donde reposa su bola, pierdan tiempo.
Lógicamente, si hubiera muchas bolas con el sistema de radiofrecuencia en nuestra calle (aunque debería ser como el chiste ¿cómo te encuentras más bolas si es imposible perderlas?) la unidad las detectaría a todas.
Según los inventores, una bola de golf con el sistema de radiofrecuencia debería costar entre un 20 y un 40 por ciento más que su equivalente sin el reflector. Y la unidad de mano debería poder comercializarse entre 120 y 180 euros.
Esperan que esté disponible entre verano y otoño de 2004 (aunque siempre dependerá de lo cara que quieran ponerle la patente a los fabricantes de bolas).
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