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Chistes Nuevos

Un hombre estaba jugando al golf cuando le cayó un rayo. Murió y subió al cielo. San Pedro le recibió y le dijo que el rayo iba dirigido hacia su compañero de partida. Pero, como Dios no quería que se supiese que cometía fallos, el hombre podría volver a la Tierra pero con otra personalidad.

El hombre lo estuvo pensando un rato y le dijo a San Pedro que quería volver siendo una lesbiana.

San Pedro le preguntó que cómo un hombre como él había escogido ser una lesbiana. El hombre le respondió, "Es muy sencillo, así podré seguir haciéndole el amor a una mujer, y podré salir desde estacas ROJAS!!"



Un novato estaba jugando un recorrido un día muy tranquilo, en el campo de golf de su ciudad. Por el campo iban solos él y su mujer que le hacía de caddy. En el hoyo 7, un par 4, hizo slice y la bola fue a parar al lado de una vieja cabaña, que se interponía entre él y el hoyo. Cogió un hierro 9 y se dispuso a chipear la bola hacia el centro de la calle cuando su mujer le dice: "No hagas eso, cariño. Si te abro la puerta de la cabaña y las ventanas del otro lado, podrías jugar, a través de ellas, a green".

"¡Gran idea, amor!" le dijo él, y cambió su hierro 9 por un hierro 4 y procedió a jugar su golpe a través de la cabaña. Sacó una chuleta tremenda y la bola entró en la cabaña, golpeó en la pared de enfrente, salió rebotada y golpeó a su mujer en el lateral de la cabeza, de forma que se murió antes de caer al suelo.

Pasaron unos meses sin que volviera a jugar al golf, hasta que unos amigos le convencieron en juntarse un grupo de 4 para salir al campo de su ciudad. En el hoyo 7 hace slice de nuevo, y su bola aterriza al lado de la vieja cabaña otra vez. Cogió un hierro 9 y se dispuso a chipear la bola hacia el centro de la calle cuando uno de sus compañeros le dice:

"¿Por qué no abres la puerta de la cabaña y las ventanas del otro lado, y buscas un golpe directo, a través de la cabaña, a green".

El novato se le queda mirando y le dice:

"No puedo hacer eso".

"¿Y por qué no?" le pregunta su compañero.

"Bueno" dice él con una voz baja y rota "¿sabes lo que pasó la última vez que hice eso?. ¿Lo sabes?".

"No, ¿Qué pasó?" le respondió su amigo.

"Bien, pues la última vez que jugué ese golpe ............... me apunté un triple bogey".



"Tengo una caja de puros de los buenos y un par de botellas de whisky de malta" le dijo un socio ricachón de St Andrew al secretario del club. "¿Qué crees que es mejor que le regale a mi caddie?".

El secretario le hechó un vistazo a la tarjeta del recorrido que le entregaba el ricachón y le contestó: "¡Tus palos!".



Un anciano, socio del Club de Golf, entró en el bar de su club una tarde. Todavía había bastantes golfista en el local. Puso un billete de 50 euros en la barra y dijo, "Camarero, por favor, pago una ronda a todo el mundo".

Los golfistas aceptaron en seguida, por lo que el anciano dejó la vuelta de propina en la barra y dijo, "Camarero, tomemos otra ronda". Mientras la fiesta estaba consumiendo la segunda ronda, el camarero se le acercó y le dijo, "Cuénteme, caballero. Desde hace unos días no le veo por el club, y ahora aquí está usted, de celebración en el bar. ¿Qué estamos celebrando?".

"Bueno," contesto el socio, "como sabes, soy un comandante del ejercito retirado a los 69 años, y mañana contraeré matrimonio con una maravillosa joven de 19 años, hija de un antiguo amigo mío de la armada. Así que tengo un buen motivo que celebrar. Tomemos otra ronda".

Y así lo hicieron hasta que el comandante se despidió y se marchó a su casa. Varios días después, el anciano reapareció por la casa club, puso un billete de 100 euros en la barra y repitió la operación. Después de la segunda ronda, el mismo camarero le dijo, "Comandante, recuerdo que la última vez que estuvo aquí vino a celebrar que se casaba al día siguiente. ¿Ahora, qué celebramos?".

"Sí, amigo mío, esta mañana mi mujer ha dado a luz a un precioso bebé. Y por estoy de nuevo de celebración. Otra ronda, por favor". Mientras servían esa nueva ronda, un experimentado golfista, con muy buena memoria para los números se le acercó y le dijo, "Comandante, he escuchado su conversación, y también estaba aquí la otra vez cuando celebraba su matrimonio. ¿No fue eso hace solo siete meses?".

"Sí," dijo el comandante, "y es por eso por lo que estoy especialmente contento - dos bajo par, en un campo desconocido, con hoyos ocultos, usando dos bolas viejas y un palo desgastado".





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